sábado, 9 de enero de 2010
Un parón en el Camino
Las maletas de Gulliver se va de vacaciones el año 2010. Gracias a todos los que han seguido durante este tiempo este blog.
martes, 15 de septiembre de 2009
La proxima capital del mundo (2)
Ayer encontré este video que define perfectamente lo que quería expresar con mi anterior post.
domingo, 30 de agosto de 2009
La próxima capital del mundo
La exhuberancia urbanística tiene en la ciudad de Shanghai su máximo exponente. La ciudad está tomada por la fiebre del ladrillo y la viga. Han tardado veinte años en transformar una zona de granjas en un distrito financiero que deja pequeños a otros centros de negocios y ojipláticos a los visitantes. A los pies de los gigantes del ladrillo se levanta un barrio residencial con casas de siete plantas que desde la altura bien parecen cajas de zapatos.

El proceso que ha llevado a Shanghai a esta actividad febril está lejos de acabar, se sigue construyendo día y noche. El siguiente edificio más alto del mundo está siendo levantado. La actual torre más alta tiene cuatrocientos noventa metros que en frío dice poco pero si se compara con la torre espacio de Madrid y sus doscientos treinta metros podemos apreciar las magnitudes de este colosal monolito de cristal y acero.
En el horizonte cercano está la Expo del 2010, las obras habrán acabado para la feria y la ciudad se tomará un respiro antes de lanzarse de nuevo a crecer en vertical.

Mientras la crisis ha enfriado el planeta urbanístico, aquí nadie se ha dado cuenta de que afuera está cayendo una buena. Con el desprecio que puede sentir un gigante por las hormigas los Shangaineses siguen de lleno en la vorágine constructora. ¿Será Shanghai la próxima capital del mundo? Arrogancia no le falta.
El proceso que ha llevado a Shanghai a esta actividad febril está lejos de acabar, se sigue construyendo día y noche. El siguiente edificio más alto del mundo está siendo levantado. La actual torre más alta tiene cuatrocientos noventa metros que en frío dice poco pero si se compara con la torre espacio de Madrid y sus doscientos treinta metros podemos apreciar las magnitudes de este colosal monolito de cristal y acero.
En el horizonte cercano está la Expo del 2010, las obras habrán acabado para la feria y la ciudad se tomará un respiro antes de lanzarse de nuevo a crecer en vertical.

Mientras la crisis ha enfriado el planeta urbanístico, aquí nadie se ha dado cuenta de que afuera está cayendo una buena. Con el desprecio que puede sentir un gigante por las hormigas los Shangaineses siguen de lleno en la vorágine constructora. ¿Será Shanghai la próxima capital del mundo? Arrogancia no le falta.
domingo, 26 de julio de 2009
Por la gloria de Bizancio
Estambul guarda muchos tesoros del pasado, la mayoría son monumentos. La colección de palacios, iglesias, mezquitas y museos es larga y tediosa. El viajero puede caer en la trampa de recorrer exhaustivamente las rutas históricas sin llegar nunca a ver la ciudad.
Constantinopla, Bizancio, la nueva Roma son los anteriores nombres de la mítica ciudad. Santa Sofía es el símbolo muerto de la gloria del imperio bizantino antes que llegasen los turcos. Al margen de las piedras la llama del pasado sigue viva aunque su luz brille muy poco y se esconda dentro la inmensidad del Estambul moderno.
La ciudad es la sede del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, uno de los cinco patriarcados históricos de la iglesia ortodoxa y el que tiene el título honorífico de ser el primero entre iguales. El patriarca actual, Bartolomé I, es el sucesor de una línea de Patriarcas que se remonta dos mil años hasta San Andrés Apóstol que fue el primer obispo de Bizancio.
Bartolomé I tiene la distinción de ser considerado Patriarca honorífico de los trescientos millones de cristianos ortodoxos. Su principal problema es que reside en un lugar hostil, de los millones de habitantes de la ciudad sólo dos mil son griegos ortodoxos, las turbulencias políticas del siglo XX llevaron a millones de feligreses a huir de Turquía, dejando a la parroquia ortodoxa al límite de la subsistencia. Actualmente a pesar de no representar ninguna amenaza son el objetivo de radícales islámicos.
Recientemente estuve en la celebración de Pentecostés que presidió el patriarca. La ceremonia fue prácticamente en familia, y no tuve ningún problema en moverme a mis anchas entre los asistentes, no deja de sorprenderme lo fácil que fue acceder a un líder religioso de tanta influencia

La ciudad es la sede del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, uno de los cinco patriarcados históricos de la iglesia ortodoxa y el que tiene el título honorífico de ser el primero entre iguales. El patriarca actual, Bartolomé I, es el sucesor de una línea de Patriarcas que se remonta dos mil años hasta San Andrés Apóstol que fue el primer obispo de Bizancio.
jueves, 26 de marzo de 2009
Kiko no tiene quién la monte
Esta es una historia prestada que me contó Ramón Campoamor el gran naturalista de La Granja.
En el centro de África se encuentra el Parque Nacional de Garamba que forma parte del patrimonio de la Unesco y que tuvo una epoca dorada, antes de caer en las tinieblas del corazón del continente negro. Hubo un tiempo en la que este era un punto de destino de turistas y alcanzó cierto renombre no sólo por su fauna sino por sus elefantes domésticados. Con habilidad los "cornacs", amaestradores de elefantes, pusieron al servicio de los visitantes un medio de transporte poco habitual en estas latitudes.
Pero todo eso forma ya parte del pasado, la inestabilidad de la República del Congo y las guerras han cambiado el panorama. El parque tiene frontera con Sudán y Uganda. Las guerrillas de estos países lo han empleado como refugio y depensa. La vida salvaje es la carne que alimenta a los guerrilleros. La guerrilla que ocupa ahora parte del parque es la LRA, el ejercito de los niños soldados de Uganda. Este año ha habido enfrentamientos con los guardas.
De aquellos elefantes ya sólo queda Kiko, una vieja elefanta que lleva tanto tiempo sin ser montada que los guardas creen que ya no se dejaría. No hay quien se atreva a intentarlo.

Mientras tanto Kiko recuerda con tristeza el pasado, esperando que lleguen los antiguos visitantes y vuelvan los buenos tiempos.

En el centro de África se encuentra el Parque Nacional de Garamba que forma parte del patrimonio de la Unesco y que tuvo una epoca dorada, antes de caer en las tinieblas del corazón del continente negro. Hubo un tiempo en la que este era un punto de destino de turistas y alcanzó cierto renombre no sólo por su fauna sino por sus elefantes domésticados. Con habilidad los "cornacs", amaestradores de elefantes, pusieron al servicio de los visitantes un medio de transporte poco habitual en estas latitudes.
Pero todo eso forma ya parte del pasado, la inestabilidad de la República del Congo y las guerras han cambiado el panorama. El parque tiene frontera con Sudán y Uganda. Las guerrillas de estos países lo han empleado como refugio y depensa. La vida salvaje es la carne que alimenta a los guerrilleros. La guerrilla que ocupa ahora parte del parque es la LRA, el ejercito de los niños soldados de Uganda. Este año ha habido enfrentamientos con los guardas.
De aquellos elefantes ya sólo queda Kiko, una vieja elefanta que lleva tanto tiempo sin ser montada que los guardas creen que ya no se dejaría. No hay quien se atreva a intentarlo.

Mientras tanto Kiko recuerda con tristeza el pasado, esperando que lleguen los antiguos visitantes y vuelvan los buenos tiempos.

domingo, 22 de febrero de 2009
París de noche
He estado varias veces en París, pero siempre de paso, nunca vine de visita, es un viaje que tengo pendiente. Esta es una nueva ocasión, sólo tengo dos noches libres y me he propuesto hacer un pequeño reportaje nocturno de los lugares más emblemáticos.
A partir de las once la ciudad queda muy vacía. En Notre Dame hay algunos turistas tardíos y un árbol de Navidad sorprendente ya que hace más de un mes que acabaron las fiestas. La estatua de Carlomagno, a un lado de la plaza, recuerda al Señor de los Anillos. No sé si este debería ser el mejor lugar para este monumento ya que Notre Dame fue construida varios siglos después de la coronación del emperador Carlomagno. En esta catedral se coronó otro emperador, Napoleón, en la que debió ser una de las ceremonias más importantes que se han celebrado en este Santo Lugar.
Acudo por primera vez a Montmartre subiendo por callejuelas traseras y por empinadas escaleras. He encontrado un pequeño bar “bohemio” que me propongo investigar en una futura visita. Arriba en la plaza del turisteo me persigue un dibujante: “Cariture Monseniur?”. No lo entiendo son casi las doce de la noche y estamos bajo cero, hay que tener muy alta la moral para pensar que alguien se va a parar para que lo retraten.
La iglesia del Sacré-Coeur no me defrauda, es exactamente como me la esperaba una horterada. De aquí hay buenas vistas, tomo prestadas las ramas de un árbol para algunas composiciones con la torre Eiffel.
La Concorde es una plaza como pocas por su tamaño, en esta noche fría no hay ninguna persona a la vista salvo algún ciclista. Desde luego este no es lugar ni hora para peatones, pero si es buen lugar para una foto del Sena con la torre Eiffel cual faro marino sobre el puente Alejandro III.
Completo la noche realizando el desfile integro de los campos Elíseos. A pesar de la caminata tengo lo pies helados. Llegando al hotel me topo con un señor de unos cincuenta años besando apasionadamente a una mujer en plena calle, me sorprende mucho porque nunca vi en España a nadie de esta edad en plena calle realizar un acto tan romántico y en condiciones tan adversas, el frío me está llegando a los huesos. Tendrán razón los que dicen que París es la ciudad romántica por excelencia.
jueves, 1 de enero de 2009
La Fiesta del Estandarte de Fin de Año
El treinta y uno de diciembre no es sólo el último día del año en Palma, es el día de la fiesta del estandarte. Esta celebración conmemora la caida de la ciudad en manos de Jaime I en 1229, lo que marcó la inclusión del reino de Mallorca en la Corona de Cataluña y Aragón.

En la plaza de Cort se realiza una parte importante del ritual politico-religioso, bajo la reproducción de un retrato de rey conquistador y el estandarte real. Los participantes del acto son muchos y variados: Los cossiers y cavallets (danzantes), la banda de música municipal, un grupo de mujeres ataviadas con el traje regional y con bebés en los brazos, la pólicia municipal en formación castrense, jinetes de una orden de caballería recuperada del pasado y la policia montada. A este variopinto grupo se la añade la corporación municipal que coloca bajo la imagen del rey Jaime una reproducción de su casco con forma de dragón alado. Como aderezo la banda interpreta La Balanguera, el himno de Mallorca. Posteriormente se inicia una procesión del colectivo humano hacia la catedral donde se celebrará una misa.

El número de espectadores de este evento es bastante menor que el número de personas que lo integran. Parece que muchos de ellos son curiosos que han salido de las calles comerciales de la zona. Es sorprendente que un acto tan importante desde un punto de vista histórico no tenga prácticamente público. Esta falta de asistentes lo hace incluso más atractivo. Esta celebración con más de setencientos años y los ciudadanos de Palma se dan la espalda mutuamente, cada uno a lo suyo.
La figura del rey Jaime I es venerada por los sectores tradicionalistas mallorquines que ven en este personaje histórico el padre de sus señas de identidad cultural. Los aragoneses no lo ven como un buen rey ya que favoreció a Cataluña sobre Aragón y si la valoración la tuviesen que hacer los historiadores árabes posiblemente tildasen al rey de genocida, carne de cañón para el tribunal de la Haya. La población musulmana de Medina Mayurca (la antigua Palma) fue degollada por las tropas de Jaime I, siguiendo el manual básico de limpieza étnica. Estos rasgos tan poco simpáticos en la actualidad los conocen bien los árabes. Practicamente todos los dirigentes actuales del Magreb y Oriente Medio los incorporan en su curriculum, pero esa ya es otra historia.
domingo, 14 de diciembre de 2008
Business Gospel
Una fría mañana del pasado noviembre, me desplacé a Harlem de Nueva York en busca de una misa gospel. Era un domingo lluvioso y no había mucha gente por la calle. Localizamos varias iglesias en las que se estaba preparando la liturgia, aunque acabamos descartándolas por la llegada de autobuses con turistas que acudían en masa. Parecía que cada iglesia que localizábamos estaba predestinada a recibir un grupo turístico. Nuestra idea era asistir a una misa en la que no hubiera nadie o casi nadie ajeno. Por eso habíamos descartado la Abyssinian Church la más famosa de las iglesias “Gospel”.
Localizamos una iglesia donde nos recibió una simpática anciana indicando que aquello era una iglesia episcopal, que ellos también cantan pero que no dan palmas, que si nos interesaba era lo más próximo al catolicismo que podíamos encontrar en la zona. No era lo que buscamos, así que tras una despedida afectuosa nos dirigimos a la iglesia de enfrente en la que ya habíamos entrado unos momentos antes y nos había convencido el ambiente. Todo había cambiado, aquello era un hervir de turistas, pero como ya no teníamos tiempo de localizar otra iglesia nos quedamos. Al principio nos obligaron a subir a un anfiteatro destinado para los blancos, allí nos preguntaron que a qué grupo pertenecíamos, evidentemente nosotros no éramos de ningún grupo así que no había sitio para nosotros. Volvimos abajo y nos colocamos entre los feligreses, aunque hubo un poco de resistencia al principio fue fácil vencerla. Ya estaba todo listo para empezar, arriba los guiris y abajo los afroamericanos con algún espontáneo.
Un coro inició las canciones mientras una maestra de ceremonias iba dirigiendo al grupo y lanzando mensajes a la parroquia. Mientras tanto un grupo de azafatas se dedicaba a ayudar a que todo saliera bien, colocando al personal que iba entrando o señalándome en que página del libro estaba la canción de cada momento. Tras cada intervención, el grupo de azafatas realizaba una coreografía tras el último banco siguiendo a su líder. Hubo un momento en que se colocaron unos hombres venerables ante el coro y la azafata jefe me mando a caminar hacia al altar. Le dije que no sabía qué tenía que hacer y me respondió que no me preocupase que siguiese a una mujer que había comenzado el paseo, sin mucha alternativa inicié yo también la marcha. Al llegar mi antecesora al centro de los hombres venerables introdujo un sobre en una urna. Yo no tenía nada para la urna así que me tuve que contentar con saludar con la cabeza y volver a mi sitio.
Entre las canciones que cesaban de entonar el coro, se lanzaban mensajes de alabanza. Según la maestra de ceremonias había que rezar por Obama ya que sobre sus hombros recaía el peso del mundo, y a su vez Dios llevaba sobre sus hombros a Obama. Otros mensajes fueron destinados a los que sufren en Irak, no llegué a entender si se referían a sólo a los soldados o a todas las victimas de la guerra. Finalmente para que no quedase nadie fuera de la plegaria se mencionó a todos aquellos que sufren y no son conocidos.
Las canciones que se interpretaban, o mejor dicho oraciones musicadas, eran cada vez más emotivas. Los cantantes tenían el nivel de auténticos profesionales y la parroquia acompañaba con las palmas y un contoneo harmónico. Las azafatas pasaron unas grandes cestas para las ofrendas. Al momento observé que los turistas del primer piso se iban en grupo. Las afatas escoltaban las puertas con sus grandes cestos donde iban cayendo los billetes. Ya les gustaría a los curas católicos en España poder tener este negocio, pero claro les falta mucho para poder convertir a las siesas misas católicas en algo más ameno, ya que por lo que se ve ya no interesan ni a los mismos católicos.
Con la salida de los visitantes ajenos, la ceremonia se volvió más íntima, la música bajó su tempo y los mensajes comenzaron a ser muy emotivos. Durante unos momentos la mitad de los feligreses se acercó al altar y allí se abrazaron todos juntos para orar en grupo. Fue un momento enternecedor tras el cual todos volvieron a sus sitios y se continuó con las baladas. Estaba todo listo para el clímax y aquí fue cuando algunas personas fueron entrando en éxtasis espiritual lanzando unos gritos de aleluya que ponían los pelos de punta. Toda la espiritualidad africana estaba brotando, era una misa gospel pero igual podía haber sido una ceremonia vudú en Haití. La religión es sólo una de las capas de la compleja espiritualidad africana.
Localizamos una iglesia donde nos recibió una simpática anciana indicando que aquello era una iglesia episcopal, que ellos también cantan pero que no dan palmas, que si nos interesaba era lo más próximo al catolicismo que podíamos encontrar en la zona. No era lo que buscamos, así que tras una despedida afectuosa nos dirigimos a la iglesia de enfrente en la que ya habíamos entrado unos momentos antes y nos había convencido el ambiente. Todo había cambiado, aquello era un hervir de turistas, pero como ya no teníamos tiempo de localizar otra iglesia nos quedamos. Al principio nos obligaron a subir a un anfiteatro destinado para los blancos, allí nos preguntaron que a qué grupo pertenecíamos, evidentemente nosotros no éramos de ningún grupo así que no había sitio para nosotros. Volvimos abajo y nos colocamos entre los feligreses, aunque hubo un poco de resistencia al principio fue fácil vencerla. Ya estaba todo listo para empezar, arriba los guiris y abajo los afroamericanos con algún espontáneo.Un coro inició las canciones mientras una maestra de ceremonias iba dirigiendo al grupo y lanzando mensajes a la parroquia. Mientras tanto un grupo de azafatas se dedicaba a ayudar a que todo saliera bien, colocando al personal que iba entrando o señalándome en que página del libro estaba la canción de cada momento. Tras cada intervención, el grupo de azafatas realizaba una coreografía tras el último banco siguiendo a su líder. Hubo un momento en que se colocaron unos hombres venerables ante el coro y la azafata jefe me mando a caminar hacia al altar. Le dije que no sabía qué tenía que hacer y me respondió que no me preocupase que siguiese a una mujer que había comenzado el paseo, sin mucha alternativa inicié yo también la marcha. Al llegar mi antecesora al centro de los hombres venerables introdujo un sobre en una urna. Yo no tenía nada para la urna así que me tuve que contentar con saludar con la cabeza y volver a mi sitio.
Entre las canciones que cesaban de entonar el coro, se lanzaban mensajes de alabanza. Según la maestra de ceremonias había que rezar por Obama ya que sobre sus hombros recaía el peso del mundo, y a su vez Dios llevaba sobre sus hombros a Obama. Otros mensajes fueron destinados a los que sufren en Irak, no llegué a entender si se referían a sólo a los soldados o a todas las victimas de la guerra. Finalmente para que no quedase nadie fuera de la plegaria se mencionó a todos aquellos que sufren y no son conocidos.
Las canciones que se interpretaban, o mejor dicho oraciones musicadas, eran cada vez más emotivas. Los cantantes tenían el nivel de auténticos profesionales y la parroquia acompañaba con las palmas y un contoneo harmónico. Las azafatas pasaron unas grandes cestas para las ofrendas. Al momento observé que los turistas del primer piso se iban en grupo. Las afatas escoltaban las puertas con sus grandes cestos donde iban cayendo los billetes. Ya les gustaría a los curas católicos en España poder tener este negocio, pero claro les falta mucho para poder convertir a las siesas misas católicas en algo más ameno, ya que por lo que se ve ya no interesan ni a los mismos católicos.
Con la salida de los visitantes ajenos, la ceremonia se volvió más íntima, la música bajó su tempo y los mensajes comenzaron a ser muy emotivos. Durante unos momentos la mitad de los feligreses se acercó al altar y allí se abrazaron todos juntos para orar en grupo. Fue un momento enternecedor tras el cual todos volvieron a sus sitios y se continuó con las baladas. Estaba todo listo para el clímax y aquí fue cuando algunas personas fueron entrando en éxtasis espiritual lanzando unos gritos de aleluya que ponían los pelos de punta. Toda la espiritualidad africana estaba brotando, era una misa gospel pero igual podía haber sido una ceremonia vudú en Haití. La religión es sólo una de las capas de la compleja espiritualidad africana.
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